Lunes 17 de Enero de 2022

GANADERIA

3 de octubre de 2019

Controversia con la brucelosis

A seis meses de la implementación del Programa Nacional de Control y Erradicación de la Brucelosis Bovina, en Corrientes son muy pocos los establecimientos que realizaron el diagnóstico inicial de sus rodeos. Advierten que el plan sanitario tiene muchos puntos ciegos, y no contempla la realidad de los pequeños ganaderos.

En Argentina la brucelosis está presente, aunque la continua vacunación de terneras y los controles implementados para evitar su dispersión permitieron alcanzar los bajos niveles actuales de prevalencia, estimados en 0,8% para bovinos y 12,35% para establecimientos, según datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) del año 2014.
Con la implementación del nuevo Plan Nacional de Control y Erradicación de Brucelosis Bovina del Senasa, los diagnósticos realizados por los veterinarios privados en terreno y la información provista por la Red Oficial de Laboratorios, corroboran que estos valores se están repitiendo casi con exactitud. Esto evidencia que la enfermedad se ha mantenido constante y manifiesta la necesidad de sanear el rodeo.
No obstante, como todo plan sanitario, la implementación del Programa Nacional de Control y Erradicación de la Brucelosis Bovina generó controversias entre los productores ganaderos y los técnicos del Senasa. Los costos que significan realizar el diagnóstico inicial, sumados al difícil año financiero, hicieron que desde abril, cuando fue puesto en marcha el plan, hasta la fecha, en Corrientes sean muy pocos los establecimientos que han realizado el sangrado del rodeo en las categorías susceptibles a la enfermedad.
Según la normativa del Programa Nacional implementado desde abril de este año por el Senasa, prevé la Determinación Obligatoria de Estatus Sanitario (Does), que es un diagnóstico inicial, un sangrado de la totalidad del rodeo del establecimiento en las categorías que son susceptibles a la enfermedad. Los productores tienen un plazo de dos años para realizar este trabajo, con profesional veterinario acreditado, y con las muestras enviadas a laboratorios oficiales.
“Por lo menos en lo que es el laboratorio de la Fucosa (Fundación Correntina para la Sanidad Animal) son muy pocas las muestras que se han llevado”, señaló el presidente de la fundación provincial, Ignacio Martínez Álvarez. La información de los demás laboratorios es similar, con escasas muestras enviadas, en una provincia que tiene más de 25 mil establecimientos ganaderos en todo su territorio.
“Por ahí es un plan más dirigido a la actividad tambera; a nosotros nos toca igual por el tema de las exportaciones de carne, y ahí radica la importancia; pero nos genera un costo muy importante, más en un año difícil como el que estamos atravesando el sector en general, y la actividad de cría en particular”, manifestó un importante dirigente rural de la provincia.
Estos costos no sólo se limitan al diagnóstico inicial, dado que si se encuentra algún caso positivo en un rodeo, el productor debe apartar a los animales positivos, y luego de un tiempo realizar un nuevo sangrado.
Además, está la cuestión de los pequeños ganaderos, y en este aspecto hoy habrá una reunión importante en la localidad de Mercedes, donde técnicos provinciales y del Senasa intentarán buscar una alternativa para este segmento de la ganadería. “Son 19 mil pequeños productores con 650 mil cabezas en toda la provincia; en una situación muy compleja, por los tipos de explotación, el difícil acceso a estos campos, y muchos productores no pueden afrontar estos costos”, señalaron desde la dirigencia rural.
“Hay muchos puntos ciegos en el programa; el productor mediano y grande no quiere entrar porque sabe de la complejidad de los chicos, y si esto queda en el aire, los que hicieron la inversión de sangrar todas sus vacas lo habrán hecho por nada”, comentó un dirigente rural del interior provincial.
También está la incertidumbre electoral, muchas veces mencionada en el sector a la hora de reflejar la actualidad de la producción. Sin embargo, aquí la visión es a mediano y largo plazo. Desde la actividad consideran que no saben si un potencial nuevo Gobierno mantendría la estructura de exportaciones actual, por lo cual realizar una inversión de estas características para mantener el estatus sanitario de brucelosis sería en vano.
En abril de 2021, cuando se cumplan los dos años de puesta en marcha del plan, todos los rodeos del país deberán estar diagnosticados para tener un mapa claro de la presencia de brucelosis, tanto en rodeos como en establecimientos.

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