Martes 28 de Septiembre de 2021

SALUD

15 de abril de 2020

Una joven correntina recibió agravios por ser enfermera y trabajar en Chaco durante la pandemia

A pesar de no contraer coronavirus, la trabajadora sanitaria recibió agravios por las redes sociales. El fin de semana le tocó pasar una incomoda situación cuando dos patrulleros de la Policía se acercaron hasta su casa por la denuncia de un vecino.

Tamara Rutti forma parte de los miles de enfermeros correntinos que diariamente deben cruzar el puente “General Belgrano”, para prestar servicio en la vecina provincia del Chaco. Desde 2009 que ella trabaja en el hospital Perrando de Resistencia, en donde comenzó en el área neonatal pero que a partir del año pasado pasó al sector de terapia intensiva de adultos.

 

A Tamara le tocó hacer en dos ocasiones la cuarentena, desde que el coronavirus pasó ser una pandemia. La primera ocasión fue del 15 al 28 de marzo, tras haber vuelto desde la ciudad brasilera de Uruguaina. En esa ocasión el aislamiento lo hizo en su casa, en donde habita con su madre y padre.  

 

En cambio, la segunda cuarentena la llevó adelante en la ciudad de Resistencia con el objetivo de  evitar el contacto con sus padres, que están dentro del grupo de riesgo ya que ambos tienen más de 60 años. Tras los 14 días de aislamiento, la profesional de la salud volvió a Corrientes, aunque sus progenitores decidieron irse, momentáneamente, a otra vivienda. Rutti nunca contrajo coronavirus ni tampoco presentó síntomas compatibles con la enfermedad.

 

El último fin de semana, dos patrulleros de la Policía se acercaron hasta su domicilio porque un vecino la denunció. “Fue una situación horrible”, comentó Tamara Rutti a La Dos, que a la vez resaltó la buena atención que recibió por parte de los efectivos policiales.

 

Pero eso no fue el único momento incomodo que le tocó atravesar, porque al asistir a una farmacia, en Resistencia, una señora se la alejó al verla vestida con el ambo. “Esto era lo que sentían mis compañeros cuando subían al colectivo”, dijo Tamara cuando le tocó en primera persona sentir el “rechazo” que algunos manifiestan, hacia los que están hoy en la primera fila en la lucha contra el coronavirus.

 

El ataque de odio también lo sufrió por las redes sociales. Esto ocurrió cuando se conoció el caso de la enfermera del barrio San Marcos. Rutti cuenta que recibió un mensaje en Facebook que le generó mucho dolor. “No quieres ni a tu familia y espero que te quedes del otro lado (por el Chaco)”, me escribió un desconocido, entre tantas otras cosas, que “me dolieron”, reveló.

 

A la vez, también comentó que ha recibido apoyo de mucha gente, aunque  confiesa que sintió más el mínimo rechazo de unos muy pocos. “Quedé re afectada y con miedo, además mi mamá me dijo que teme que nos quemen la casa”, confesó la joven de 31 años a la redacción de este medio.

 

Otra incertidumbre por la que la que asegura que pasaron muchos de los correntinos que prestan servicio en el Chaco, es la de no saber si mantendrán su fuente laboral al no asistir a su puesto de trabajo en la vecina provincia.    

 

Para finalizar comentó que prefiere que “todo se calme un poco” para volver a vivir con sus padres y evitar más conflictos. Además subrayó que cuando se reintegre a su trabajo, continuará en la vecina ciudad de Resistencia hasta que finalice por completo el aislamiento social, obligatorio y preventivo.

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